¿Qué es el voluntariado?

Concepto, principios y marco normativo

La Ley considera “voluntariado” el conjunto de actividades de interés general desarrolladas por personas físicas, siempre que  reúna los siguientes requisitos:

  1. Que tengan carácter altruista y solidario.
  2. Que su realización sea libre, sin que tengan su causa en una obligación personal o deber jurídico.
  3. Que se lleven a cabo sin contraprestación económica (sin perjuicio del reembolso de los gastos que  el desempeño de la actividad voluntaria ocasione).
  4. Que se desarrollen a través de organizaciones privadas o públicas y con arreglo a programas o proyectos concretos.

Son actividades de interés general las que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las personas y de la sociedad en general y a proteger y conservar el entorno.

Aunque pudieran participar de los anteriores requisitos, no tienen la consideración de actividades de voluntariado:

  • Las actividades aisladas o esporádicas, periódicas o no, prestadas al margen de entidades de  voluntariado.
  • Las ejecutadas por razones familiares, de amistad o de buena vecindad.
  • Las que se realicen en virtud de una relación laboral, funcionarial, mercantil o de  cualquier otra índole, mediante contraprestación de orden económico o material.
  • Los trabajos de colaboración social a los que se refiere el Real Decreto 1445/1982,  de 25 de junio, por el que se regulan diversas medidas de fomento del empleo.
  • Las becas con o sin prestación de servicios o cualquier otra actividad análoga
  • cuyo objetivo principal sea la formación.
  • Las prácticas no laborales en empresas o grupos empresariales y las prácticas académicas externas.

 


Las actividades de colaboración altruista esporádica, aunque se repitan con cierta periodicidad no tienen la consideración de voluntariado. Es el caso de la participación de padres, antiguos alumnos o simpatizantes del centros en la organización de eventos o desarrollo puntual de actividades.


Tampoco se considera “voluntariado”, la colaboración realizadas de forma altruista y no lucrativa al margen de entidades de voluntariado, como podría ser el ejercicio de la catequesis parroquial o la colaboración puntual de padres de alumnos en visitas o excursiones


¿Qué es el voluntariado?
¿Qué es el voluntariado?

Entre otros, se considera ámbito de actuación del voluntariado el Voluntariado educativo, “que como acción solidaria planificada e integrada en el sistema y la comunidad educativa mejore las posibilidades de realización de actividades extraescolares y complementarias contribuyendo, en particular, a compensar las desigualdades que pudieran existir entre los alumnos por diferencias sociales, personales o económicas, mediante la utilización, entre otros, de programas de aprendizaje-servicio.”

Las actuaciones de las organizaciones que desarrollen sus actividades a través de personal voluntario y los voluntarios que participen en tales programas, sea cual sea su ley de aplicación, deben respetar, en cualquier caso los siguientes principios:

Ausencia de ánimo de lucro y carácter gratuito (por parte del centro educativo) de las tareas realizadas por voluntarios. El centro no podrá lucrase directamente a través de las actividades desarrolladas por los voluntarios por lo que sólo podrá percibir de los usuarios de los posibles servicios o actividades prestadas mediante voluntariado el importe correspondiente a los gastos en que incurra por llevar a cabo tal actividad. en dichos gastos podemos contemplar aquellos en los que incurran los voluntarios y de los que pueden ser resarcidos (transporte, alojamiento, manutención, los derivados de la propia relación de voluntariado (primas de seguros de accidente o responsabilidad civil) o aquéllos en los que incurra la entidad al organizar la actividad y el servicio (retribución de personal contratado que coordina la actividad, gastos de funcionamiento, etc.).

Ausencia de contraprestación económica alguna para el voluntario. No será legal, por tanto ningún tipo de “gratificación” a los voluntarios por los servicios prestados, sin perjuicio de que los voluntarios puedan ser reembolsados por los gastos realizados en el ejercicio de sus actividades.

El voluntariado no sustituirá puestos de trabajo retribuidos. Estamos ante un requisito de ambiguo alcance pues, en realidad toda acción d voluntariado puede llevarse a cabo mediante la contratación de personal retribuido. Como criterio práctico sostenemos que la actividad principal del centro y las acciones que son estructurales en el mismo no deben ser prestadas por voluntarios. En todo caso, debemos evitar que un voluntario lleve a cabo tareas específicas que ya realiza en el centro el personal contratado. La elaboración de “programas de voluntariado” permite dilucidar esta cuestión de forma planificada y estable dotando de seguridad jurídica a la relación establecida con el voluntario.

Establecimiento de criterios de admisión y exclusión de la participación en la acción de voluntariado. De nuevo el establecimiento de “programas de voluntariado” permitirá recoger estos requisitos junto con el perfil personal que se adecue a la función que se pretenda desempeñar.

Necesidad de que los voluntarios sean asegurados frente a los riesgos de accidente y enfermedad derivados directamente del ejercicio de su actividad voluntaria.

Responsabilidad de la entidad frente a terceros. La entidad titular del centro o promotora de la acción de voluntariado responde civilmente de los daños que sufra el voluntario o éste produzca a terceros en el desarrollo de la actividad. De ahí la necesidad de contar con las correspondientes medidas de aseguramiento (bastará incluir el programa de voluntariado y a quienes participen en el mismo en la póliza de responsabilidad civil general del centro y con contratar la correspondiente al aseguramiento de accidentes y atención sanitaria).

 


NORMATIVA REGULADORA


  • LEY 45/2005, de 14 de Octubre DEL VOLUNTARIADO.
  • Ley 3/1994, de 19 de mayo, del voluntariado social en la Comunidad de Madrid.
  • Ley 4/1995, de 16 de marzo, de Voluntariado en Castilla-La Mancha.
  • Decreto 12/1995, de 19 de enero, por el que se regula el voluntariado en Castilla y León.     
  • Ley 7/2001, de 12 de julio, del Voluntariado de Andalucía.
  • Ley del Principado de Asturias 10/2001, de 12 de noviembre, del voluntariado.
  • Ley 4/1998, de 15 de mayo, de Voluntariado de Canarias.
  • Ley 1/1998, de 5 de febrero, reguladora del Voluntariado Social en Extremadura.

José María Fernández-Ariane Repetto